viernes, 30 de octubre de 2009

¿Es posible una historia cultural de las hormigas? / Is it possible a cultural history of ants ?


Charlotte Sleigh publicó en 2004 el libro Ant (Hormiga, traducido al español en 2007 por la editorial Melusina) y posteriormente, en 2007, una obra más extensa titulada: Six Legs Better: A Cultural History of Myrmecology. El subtítulo nos indica la ambición y perspectiva de los trabajos de esta autora: “Una historia cultural de la mirmecología”.



Estamos ante una obra notable, pero debe acotarse su alcance real: Sleigh realiza una especie de sociología o psicología de la mirmecología y de los mirmecólogos, analiza el impacto cultural de las hormigas en la creación de metáforas y paralelismos con la sociedad humana occidental, indaga en las sucesivas fases de la historia de la mirmecología –centrada en figuras como Forel, Wheeler o Wilson– interpretándolas como trasuntos de cada momento histórico particular…

Pero todo ello, sin carecer de interés, dista mucho de ser una “Historia cultural de las hormigas” en sentido amplio, esto es, un relato genuinamente antropológico que dé cuenta de las relaciones milenarias del hombre con las hormigas.

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A modo de esbozo, estos son algunos de los temas que podría abarcar una tal Historia:

Etnomirmecología. La utilización diversa que los distintos grupos humanos han dado a las hormigas. En este capítulo figurarían muy principalmente la extendida mirmecofagia y los usos medicinales, pero también los variopintos empleos en tinturas, cerámica, lucha biológica, cirugía, caza, pesca, venenos, ungüentos, abonos, rituales iniciáticos, etc.

Lingüística. Las expresiones y palabras con las que diferentes pueblos nombran a las hormigas, un acervo de conocimiento ancestral y directo de la naturaleza.

Leyendas y tradiciones. Conjunto de relatos y cosmovisiones acerca del origen del mundo, del hombre, del maíz, etc., junto a múltiples narraciones de tradición local con las hormigas como protagonistas.

Iconografía. La representación pictórica de las hormigas a lo largo de los siglos en diferentes culturas.

Literatura y folclore. Cuentos, poemas, fábulas, refranes, canciones, acertijos relacionados con las hormigas.

Plagas históricas. Estudio de las varias plagas de hormigas que tuvieron en vilo a ciudades y pueblos de la antigüedad.



Hotentotes fabricando esteras y vasijas con tierra de hormigueros mezclada con pupas
de hormigas (según P. Kolbe: The present state of the Cape of Good Hope…, 1731)




Conjuro para alejar a las hormigas de los cultivos, cantado por agricultores de Prat de Comte,
Tarragona (España) a principios del siglo XX (según Joan Amades, 1964. Etnología musical.
Revista de dialectología y tradiciones populares, 20, 4: 480-526).




Hormigas sobre el hormiguero (Bestiario de Anne Walsh, s. XV)


martes, 27 de octubre de 2009

Observaciones sobre el comportamiento de caza de la avispa Tracheliodes quinquenotatus (Hymenoptera: Cabronidae), un predador de hormigas del género Tapinoma (Hymenoptera: Formicidae)


Observations on the hunting behavior of the wasp Tracheliodes quinquenotatus (Hymenoptera: Cabronidae), a predator of ants of the genus Tapinoma (Hymenoptera: Formicidae)

Introducción

En julio y agosto de 2009 realicé varias observaciones sobre el comportamiento predador de Tracheliodes quinquenotatus (Jurine, 1807), una avispa especializada en la caza de hormigas del género Tapinoma. Aunque la mayoría de los autores citan a Tapinoma erraticum como presa única de T. quinquenotatus, Pavan y Trave (1958) mencionan también a Tapinoma nigerrimum. En las presentes observaciones, llevadas a cabo en la villa de Almazán, Soria (España), Tapinoma nigerrimum fue la única especie predada por T. quinquenotatus.

Tracheliodes es un pequeño género de avispas, perteneciente a la familia Cabronidae, especializado en cazar hormigas obreras de la subfamilia Dolichoderinae, que son aprovisionadas como alimento para sus larvas. Se conocen 15 especies vivas y 3 fósiles (California Academy of Sciences [On-line], revisión de 15 de agosto de 2009), con una distribución sorprendentemente extensa: América del Norte y del Sur, Europa, norte de África y Asia. Tres especies se han citado para Europa: T. varus y T. curvitarsis, que cazan obreras de Liometopum microcephalum, y T. quinquenotatus, predadora de Tapinoma y única especie descrita en España.

Observaciones

Se constató una mayor actividad de caza entre las 12 y las 19 h., decreciendo en las horas centrales de dicho periodo.

Tracheliodes quinquenotatus caza indistintamente sobre superficies horizontales y verticales, lo que la diferencia de T. varus, que caza únicamente sobre los troncos de los árboles, y de T. curvitarsis, que caza sólo sobre el suelo (Zettel et al., 2004).


Tracheliodes quinquenotatus cazando en una pared


Tracheliodes quinquenotatus cazando en el suelo

En los senderos activos de Tapinoma situados en el suelo, y como estrategia previa al ataque a una hormiga individual, Tracheliodes quinquenotatus se coloca perpendicularmente al flujo de hormigas, cerniéndose a 1 o 2 cm de altura y desplazándose lateralmente, a izquierda y derecha, en ambos sentidos del flujo del sendero. Un ejemplo:



En los senderos verticales, Tracheliodes quinquenotatus se desplaza principalmente hacia arriba o hacia abajo, en la misma dirección que el flujo de hormigas. Un ejemplo:



Otra toma de caza en el suelo, a cámara lenta:



La estrategia de caza es diferente a las descritas cuando el flujo de hormigas es lento (por ejemplo, a la sombra y en horas de poca actividad). La avispa tiende entonces a reducir los movimientos laterales exploratorios, dirigiéndose directamente a una de las obreras. En la boca de los nidos (sin senderos establecidos y en situaciones similares de falta de actividad y lentitud de desplazamiento de la presa), Tracheliodes quinquenotatus se posa junto a la entrada esperando la aparición de alguna Tapinoma, como se aprecia en esta fotografía:



Desde las primeras observaciones de Ferton (1890) y Hicks (1936), recogidas en la revisión de Pate (1942) y mencionadas de nuevo por Zettel et al. (2004), se ha considerado que en el momento del ataque las avispas del género Tracheliodes  agarran la presa y se la llevan en vuelo a cierta distancia, aterrizando brevemente para aguijonearla en el suelo y transportarla posteriormente al nido. Sin embargo, del análisis de 175 videos de caza se desprende que T. quinquenotatus aguijonea a la hormiga en el instante mismo del ataque, proceso que transcurre, aproximadamente, en una décima de segundo.

Tres imágenes previas a un ataque:


T. quinquenotatus, vista por detrás, mostrando la disposición de los tarsos





Poco antes de lanzarse sobre la hormiga, la avispa coloca el eje del cuerpo verticalmente, en un ángulo cercano a los 45º respecto de la superficie del suelo, y abre las mandíbulas:



En la escena siguiente la avispa sujeta a la hormiga y dobla ventralmente el abdomen para aguijonearla:



Una secuencia fotograma a fotograma:


1-3: acercamiento a la hormiga (flecha); 4: contacto; 5: sujeción de la hormiga (que queda debajo y entre las patas de la avispa); 6: aguijonazo; 7: la avispa levanta el vuelo con la hormiga.

En algunos casos, el ataque resulta fallido. Uno de los mecanismos de defensa que he observado en Tapinoma nigerrimum consiste en levantar el gastro, probablemente segregando una sustancia disuasoria. Emery (1891) describió el levantamiento de la cabeza y la apertura de las mandíbulas. En el fotograma nº 4 de la siguiente secuencia puede apreciarse el gastro levantado y el posterior alejamiento de la avispa.



Con frecuencia, tras el ataque y aguijoneado de la hormiga, T. quinquenotatus realiza un corto vuelo de uno o pocos metros hasta posarse. En las siguientes imágenes de la avispa en vuelo puede apreciarse la posición transversal de la hormiga respecto del cuerpo de la avispa. Es probable que el aguijón continúe aún dentro de la hormiga, tal como describió Nielsen (1934) en la avispa cabrónida Crossocerus elongatulus, enganchada en vuelo a su presa mediante el aguijón insertado en la zona ventral del tórax:



La posición en la que son transportadas las hormigas recién capturadas sugiere la posibilidad de que T. quinquenotatus aguijonee alguno de sus ganglios torácicos:


Sección sagital de una obrera de Myrmica rubra. (Modificado de Janet, en Wheeler, W. M.: Ants, 1910).

Esta otra fotografía corresponde al momento preciso en el que una avispa se posa con la presa sobre una hoja:



La parada dura entre 5 y 10 segundos, y es utilizada por T. quinquenotatus para recolocar la hormiga y facilitar el vuelo de transporte hacia el nido. En la siguiente secuencia se aprecia el reposicionamiento del gastro de la hormiga bajo el de la avispa:



En el siguiente video a cámara lenta puede observarse el mismo comportamiento:



Las hormigas son paralizadas en menos de 5 segundos, tiempo que transcurre entre el ataque y aguijoneado por parte de la avispa y el corto vuelo efectuado antes de posarse. En cinco ocasiones, en el instante mismo de posarse sobre el suelo (transcurridos ya 3 o 4 segundos desde el ataque) tapé a la avispa con un recipiente, lo que provocaba que soltara la presa inmediatamente. En todos los casos las hormigas estaban ya paralizadas, con leves movimientos de palpos, antenas y patas que duraron 52 horas.

Tal como se aprecia en la siguiente fotografía de tres hormigas paralizadas, no parecía haber selección en el tamaño de las obreras capturadas por T. quinquenotatus, selección que si detectaron Zettel et al. (2004) en T. varus (obreras pequeñas de Liometopum microcephalum) y T. curvitarsis (obreras grandes de la misma especie):




Referencias:

• CALIFORNIA ACADEMY OF SCIENCES [15 de agosto de 2009]. Tracheliodes, [On-line]. Dirección URL: http://research.calacademy.org/research/entomology/Entomology_Resources/Hymenoptera/sphecidae/Genera_and_species_PDF/Tracheliodes.pdf
• EMERY, C. 1893. Sur un Cabronide chasseur de Fourmis. Annales de la Société entomologique de France 62, Bulletin: LXIII-LXIV.
• FERTON, C. 1890. Un Hyménoptère ravisseur de Fourmis. Act. Soc. Linn. Bordeaux, 5e Sér., IV : 341-346.
• HICKS, C. H. 1936. Tracheliodes hicksi Sand-house hunting ants (Hym. Sphecidae). Ent. News 47: 4-7.
• NIELSEN, E. T. 1932. Sur les habitudes des Hyménoptères aculéates solitaires. Entomologiske Meddelelser 18: 259-348.
• PATE, V. S. L. 1942. A review of the myrmecotherus genus Tracheliodes (Hymenoptera : Sphecidae : Pemphilidae). Llodia 5: 222-244.
• PAVAN, M. y TRAVE, R. 1958. Études sur les Formicidæ IV. Sur le venin du Dolichodéride Tapinoma nigerrimum Nyl. Insectes Sociaux, Vol. 5, Nº 3: 299-308.
• WHEELER, W. M. 1910. Ants. Columbia University Press: New York. 663 pp.
• ZETTEL, H. et al. 2004. The European ant hunters Tracheliodes curvitarsus and T. varus (Hymenoptera: Crabronidae): taxonomy, species discrimination, distribution, and biology. Myrmecologische Nachrichten 6: 39-47.

viernes, 23 de octubre de 2009

Una guía modélica / A model guide


En 2007 apareció esta guía de géneros de las hormigas de Norteamérica (Ants of North America: A Guide to the Genera), editada por la Universidad de California e impresa en China (suponemos que para abaratar los gastos de edición). Con 208 páginas, 250 dibujos en blanco y negro y 180 fotografías en color de gran calidad, sus autores –los mirmecólogos americanos Brian L. Fischer y Stefan P. Cover– han conseguido realizar una pequeña obra maestra con abundante información expuesta de forma clara y concisa.

De pastas blandas y con papel satinado, el libro cabe en la palma de la mano y resulta muy manejable y cómodo de hojear.



La primera parte es una clave de 71 géneros de hormigas de Norteamérica, basada en la casta obrera e ilustrada con excelentes dibujos esquemáticos.



La segunda parte –con numerosas fotografías en color– está dedicada a la descripción de los géneros, llevando cada uno de ellos breves “Comentarios diagnósticos” y un apartado de “Distribución y ecología”.



El libro termina con un listado, por subfamilias, de los géneros de hormigas de Norteamérica, otro listado de las especies del Norte de México, un útil glosario, una bibliografía general y un índice. El estilo es fresco y hasta simpático, como cuando se inicia la descripción del género Discothyrea: "No hay nada parecido en el sistema solar...".

¡Qué sana envidia¡ El día que en España se haga algo similar con las hormigas de la Península Ibérica, la mirmecología recibirá un empuje definitivo en nuestro país.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Refranes y adagios / Sayings and proverbs


Recojo aquí una muestra de algunos refranes sobre hormigas que he ido reuniendo en los últimos años, muchos de ellos antiguos, la mayoría españoles, pero también americanos, orientales, africanos o judíos. He conservado las variantes cuando las hay, como las 18 versiones del cuatro veces centenario refrán sobre de la perdición de las hormigas aladas.

En estas sentencias breves se adivina un saber popular decantado tras muchos años de experiencia. Bien lo sabía Martín Caro, autor de la obra Refranes y modos de hablar Castellanos (1792). En el prólogo, justificaba de esta manera el ingente trabajo de recopilación y estudio que acababa de concluir:

Cuando escribía este libro llegaron muchos a decirme que era tiempo mal gastado el que gastaba en escribir adagios, por ser una cosa tan baja, vulgar, inútil e indigna de que hombres que hayan ocupádose algún tiempo en letras humanas, traten de ella. A los cuales, aunque satisfice muy cumplidamente con razones (a mi parecer) eficaces, por si acaso otros, que vean esta obra, dijeren lo mismo, que no dudo lo dirán infinitos, les satisfago diciendo que no pude elegir materia que sea mas útil para los que estudian y profesan las letras humanas; pues como en los Autores Latinos se hallen muchos adagios, y los mas sean tan difíciles, que el que se juzga por mas agudo y entendido no les ha de dar la inteligencia que piden, porque o ya encierran en sí algún enigma, metáfora, alegoría, hipérbole o ironía, o tienen origen de alguna historia, fábula o suceso particular…

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Grabado de la Cosmographia Universalis
(Sebastian Münster, 1544)


Refranes y adagios de hormigas

1) ¿Cómo se comen un elefante las hormigas? De poco a poco
2) A quien Dios bien quiere, la hormiga a buscarle viene
3) Al que le hacen las hormigas no le hacen los alacranes
4) Aprende de las hormigas: no van a un noque vacío
5) Aunque tu enemigo sea pequeño como una hormiga, cuídate de él como si fuera un elefante
6) Cada hormiga tiene su ira
7) Cada hormiga tiene su ira, cada quién tiene su contén y cada Zamora tiene su hora
8) Como hormigas en la sartén al fuego
9) Considera como a un elefante a tu enemigo aunque no sea mayor que una hormiga
10) Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto
11) Cuando la hormiga trabaja, no te sientes con cachaza
12) Cuando recoge la hormiga, no te sientes en la viga
13) Cuanto la hormiga allega en un año, lleva el asno de un bocado
14) Del mal del asno se queja la hormiga
15) Dios tiene cuidado de la hormiga que yace bajo la piedra
16) Dios ve en una noche oscura el rastro de una hormiga negra sobre una piedra negra
17) El Dios tiene cargo, y de la hormiga del campo
18) El mejor predicador es la hormiga

19) El que asierre yarumos, que aguante las hormigas
20) Hasta la hormiga quiere compañía
21) Hasta una hormiga muerde si la hostigas
22) Hasta una hormiga que pierde, duerme
23) Hasta una hormiga que pierde, muerde
24) Hormiga no pela alambre
25) Hormiga que no camina, mal convida a su vecina
26) Hormigas acordonadas, pronto mojadas
27) Hormigas con ala, tierra mojada
28) Hormigas y amigos no van donde los graneros están vacíos
29) Imita a la hormiga, si quieres vivir sin fatiga
30) La cigarra para cantar y la hormiga para trabajar: a una u otra has de imitar
31) La hormiga no predicó, pero mucho enseñó
32) Las hormigas está apuradas, señal de mal tiempo
33) Las hormigas reunidas pueden vencer al león
34) Llevando de cada camino un grano, bastece la hormiga su granero para todo el año
35) Lo que junta la hormiga en un año, lo carga el camello en su pezuña
36) Lo que reúne la hormiga en un año, lo come el ratón en una noche
37) Mal anda el oso cuando anda a hormigas
38) Más largo que camino de hormigas
39) Mientras la cigarra canta, la hormiga acarrea y guarda
40) Muchas hormigas matan un camello
41) No hay mejor doctrina que la de la hormiga
42) No hay mejor doctrina que la de la hormiga: su doctrina es el trabajo
43) No hay mejor predicador que la hormiga, que no dice nada
44) No hay tal doctrina como la de la hormiga
45) Para la hormiga el rocío es una inundación
46) Para mí, alazán hormiga, dígase lo que se diga
47) Para una hormiga, una vaso de de agua es un océano
48) Parece hormiga y es avispa
49) Quien está en ventura, hasta la hormiga le ayuda
50) Quien imita a la hormiga en el verano, no tendrá que pedir pan prestado en el invierno
51) Ratero que se vuelve ojo de hormiga, que Dios lo bendiga
52) Se hizo ojo de hormiga
53) Ser buscavida como hormiga
54) Si en verano soy cigarra, y de septiembre a mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida
55) Si tu enemigo es una hormiga, cuéntalo como si fuera un camello
56) Sigue la hormiga, si quieres vivir sin fatiga

57) A la hormiga cuando le nacen alas, perder suele el cuerpo y los brazos
58) Cuando la hormiga cría alas busca la muerte
59) Cuando la hormiga se quiere perder, alas nuevas la quieren nacer
60) Cuando las hormigas se quieren perder, alas les han de nacer
61) Da Dios alas a la hormiga para morir mas aina
62) Da Dios alas a la hormiga para morir más alta
63) Dios por su mal dio alas a la hormiga
64) El bachaco cría alas para perderse
65) La hormiga cría alas para su perdición
66) La hormiga cuando quiere volar cría alas
67) La hormiga se perdió, cuando le nacieron alas
68) Nacen alas a la hormiga, para que se pierda mas ayna
69) Para su mal crió alas la hormiga
70) Para su mal supo la hormiga volar
71) Por su mal le nacieron alas a la hormiga
72) Por su mal supo la hormiga volar
73) Por su mal y su ruina nacen alas a la hormiga
74) Salen alas a la hormiga para ser perdida

75) A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga
76) Con paciencia y con saliva un elefante conquistó a una hormiga
77) Con paciencia y con saliva, venció a un elefante una hormiga
78) Con paciencia y saliva cogió un elefante una hormiga
79) Con paciencia y saliva enamoró un elefante a la hormiga
80) Con paciencia y saliva, el elefante se tragó la hormiga
81) Con paciencia y saliva, sedujo el burro a la hormiga
82) con paciencia y sin fatiga, a un elefante se tragó una hormiga

83) Camina más una hormiga que un buey echado
84) Mas hace una hormiga andando que un buey echado
85) Mas hace una hormiga arriera que un buey echado

86) Al que es dulce se lo comen las hormigas
87) El que es de puro dulce se lo comen las hormigas
88) El que se hace de azúcar se lo comen las hormigas
89) El que se hace de miel se lo comen las hormigas
90) No hay que ser tan dulce porque te hormigas



martes, 20 de octubre de 2009

Darwin y las hormigas / Darwin and the ants


La documentación conservada de Darwin es fabulosa. Lo guardaba todo. Miles de cartas, notas, diarios, manuscritos, apuntes, dibujos, fotografías… La bibliografía darwiniana es inmensa. Sin embargo, no existe todavía un estudio de su relación con las hormigas.

Y las hormigas le interesaron sobremanera, desde su arribada a Brasil en el viaje de exploración a bordo del Beagle, hasta sus observaciones y experimentos en los alrededores de su casa de Down, en Inglaterra. Allí mismo tenía de vecino a su amigo J. Lubbock, autor de una de las primeras obras de psicología experimental de los himenópteros (Ants, bees and wasps, 1882). Con él realizó, por ejemplo, unos curiosos dibujos comparativos de mandíbulas de hormigas. Allí leyó, impresionado, el libro de P. Huber Historia de las hormigas (1810), que le llevaría a meditar largamente sobre el origen evolutivo del comportamiento esclavista en las hormigas, meditación plasmada en el capítulo dedicado al instinto del Origen de las especies. Las hormigas, además, le plantearon un serio problema a la hora de comprender, desde el punto de vista de la selección natural, la aparición y el polimorfismo de la casta obrera no reproductiva.


Darwin en 1881; secuencia de asalto de la hormiga esclavista Polyergus rufescens (villa de Almazán, Soria, julio de 2008): columna en marcha, robo de pupas de Formica fusca y regreso al nido.

Trató y se escribió con zoólogos y naturalistas de la época relacionados con las hormigas. Así, por ejemplo (de izquierda a derecha en la siguiente imagen), con Forel, Lubbock, McCook, Belt, Romanes, Müller y Lincecum.



Seguro que la reunión de los textos mirmecológicos de Darwin, de sus cartas, apuntes y dibujos sobre el tema, junto con los recuerdos biográficos que nos han llegado relativos a su interés por las hormigas, formaría un cuadro sugerente y novedoso.

domingo, 18 de octubre de 2009

El fotógrafo Christian Ziegler / Photographer Christian Ziegler


Christian Ziegler es un biólogo y fotógrafo alemán que ha recorrido los bosques tropicales de Asia, África y América. Su carrera se ha decantado últimamente por la fotografía de naturaleza, faceta en la que ha adquirido reconocido prestigio internacional (http://www.naturphoto.de/). Realiza trabajos para la National Geographic, la BBC, el Instituto Smithsoniano o el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).


Christian Ziegler (http://www.geo.de/)

Fruto de su estancia en la reserva biológica de la isla de Barro Colorado (Panamá), tras 15 meses de trabajo de campo, fue el libro A magic web (Oxford University Press), con 200 fotografías suyas y texto de Egbert G. Leigh. El gran biólogo evolutivo Ernst Mayr comentó que podía aprenderse más leyendo dicha obra que haciendo un viaje personal a los trópicos.



A tan laureado y cotizado fotógrafo me dirigí por carta en el año 2007. Estaba preparando entonces la edición del libro La inteligencia de las hormigas (dos largos textos mirmecológicos de la segunda mitad del siglo XIX, de G. Romanes y L. Büchner) y necesitaba una fotografía para la portada que representara algún tipo de conducta elaborada. Le dije a Ziegler que no podía pagarle nada, que se trataba de una pequeña y casi simbólica edición de 75 ejemplares, pero que, por supuesto, le enviaría uno a Panamá. Rápida y amablemente me remitió 4 imágenes para que eligiera una, que a la postre fue la de un grupo de hormigas legionarias (Eciton hamatum) formando un puente con sus propios cuerpos.



Desde aquí, un fuerte abrazo a Christian.

viernes, 16 de octubre de 2009

El Sol de las hormigas / The sun of ants


En 1911 el mirmecólogo suizo Felix Santschi se disponía a realizar un sencillo experimento sobre la orientación de las hormigas que se convertiría en un clásico del estudio del comportamiento animal. Desde finales del siglo XIX se venían investigando intensamente los sistemas de navegación de los himenópteros. Santschi, por vez primera, sombreó a una hormiga en ruta exploratoria y, simultáneamente, mediante un espejo, le proyectó los rayos solares en dirección opuesta. La hormiga giró 180º…


Dos de los experimentos realizados por Santschi en 1911. Los trazos discontinuos corresponden a los giros efectuados por la hormiga en el momento de ocultarle el Sol y proyectarle los rayos solares en direcciones variables mediante un espejo. (Tomado, con modificación, de Hoffmann, 1982).

Hubo, no obstante, una anomalía. Mientras el experimento funcionaba muy bien con especies del género Messor o Monomorium, de visión reducida, fallaba parcialmente al utilizar especies poliópsicas del género Cataglyphis. A pesar de ponerles sombra y cambiarles la dirección de la luz, no siempre alteraban su trayectoria. Sugirió entonces que quizá percibían el gradiente de intensidad luminosa del cielo que tenían a la vista, aunque no pudieran ver el Sol directamente. En 1923 amplió sus experimentos colocando sobre la hormiga exploradora en marcha un tubo de 50 cm de diámetro por 25 cm de altura, de tal forma que no pudiera ver el Sol pero sí el cielo azul con un ángulo de 90º. Confirmó plenamente que las hormigas, en esas condiciones, se orientaban perfectamente. En 1949 Karl von Frisch desveló el problema: las abejas, las hormigas y muchos otros artrópodos perciben la luz polarizada del cielo y la utilizan para orientarse.

Desde hace pocos años (Wehner y Müller, 2006) sabemos que las hormigas perciben la luz solar directa y la polarizada por canales sensoriales diferentes. La luz polarizada domina sobre la solar en la navegación de estos insectos, pero ambas son utilizadas. De qué modo se complementan e interactúan, es tema en estudio.


Impresión, Sol naciente. Claude Monet, 1872 (Museo Marmottan-Monet, París)

Una de las conclusiones de Wehner y Müller es que el Sol no es para las hormigas ese punto brillante, destacado, definido y referencial que sugiere una primera aproximación humana. El Sol de las hormigas depende muy especialmente de la distribución del espectro radiante que lo envuelve. He aquí, a este respecto, uno de los experimentos más increíbles realizado por dichos autores: si se les impedía a las hormigas la percepción de la luz polarizada -restringiendo mediante filtros la penetración de la radiación de onda corta-, reaccionaban dirigiéndose hacia el Sol, esto es, con fototaxia positiva. El Sol dejaba de ser una referencia astronómica para llegar al nido…

El Sol de las hormigas no es el que apreciamos en el cuadro de Monet. No es la singularidad del disco solar lo que ha motivado la evolución de sus sistemas de navegación celeste (y, con ellos, las complejas estructuras sensoriales de que dependen). La selección natural ha escogido, muy al contrario, aquellos elementos abundantes y dispersos -el espectro de radiaciones y los patrones de luz polarizada- que tienen su origen y causa en el Sol, pero que carecen del carácter único y singular de este astro.


Referencias:
  • FRISCH, K. VON. 1949. Die Polarisation des Himmelslichts als orientierender Faktor bei den Tanzen der Bienen. Experientia 5, 142-148.
  • HOFFMANN, K. 1982. Time-compensated celestial orientation. En Biological timekeeping, John Brady (ed.), Cambridge University Press.
  • SANTSCHI, F. 1911. Observations et remarques critiques sur le mécanisme de l'orientation chez les fourmis. Rev. Suisse Zool. 19, 303-338.
  • SANTSCHI, F. 1923. L'orientation sidérale des fourmis, et quelques considérations sur leurs différentes possibilités d'orientation. I. Classification des diverses possibilités d'orientation chez les fourmis. Mém. Soc. Vaud. Sci. Nat. 4, 137-175.
  • WEHNER, R; MÜLLER, M. 2006. The significance of direct sunlight and polarized skylight in the ant's celestial system of navigation. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America 103 (33), 12575-9.

jueves, 15 de octubre de 2009

Arte y misterio de la fotografía / Art and mystery of photography


No basta con un buen equipo, ni siquiera con el conocimiento amplio y versátil de las técnicas… No es suficiente una excelente foto -acaso una hormiga nítida, contrastada y perfecta. No, el fotógrafo ha de ser, muy especialmente, naturalista. Ha de conocer, hasta donde sea posible, la biología del animal, su campo de acción, sus interacciones.

Si estas condiciones se dan, y la suerte y la paciencia acompañan, la fotografía deviene puro asombro. Esto ha ocurrido recientemente con Carlitus, un compañero valenciano del Foro Lamarabunta.org. Vea el lector, si no, esta muestra superior: 5 horas de espera, cientos de instantáneas ensayadas, y dos imágenes impagables en las que una mosca fórida acecha, primero, a una obrera de Camponotus cruentatus y, después, se posa sobre el gastro, apenas un segundo, para inyectarle el huevo parásito.





Referencia: Carlitus. 2009.  Phoridae sp Díptero parásito de las C. cruentatus. En la web: http://www.lamarabunta.org.

martes, 13 de octubre de 2009

Las hormigas de Calícrates / Calicrates' ants


Cuentan los viejos naturalistas Plinio y Eliano que hubo un artista de habilidad extraordinaria -Calícrates Lacedemonio- capaz de esculpir minúsculas hormigas de marfil, tan fina y delicadamente trabajadas que apenas se distinguían sus patas a simple vista.

Tales miniaturas y otras legendarias (como la carroza marfileña del escultor Mirmicides Milesio, tan pequeña que podía taparse con el ala de una mosca) sugieren que ya entonces se disponía de artilugios ópticos para la observación y estudio del microcosmos.

El mismo Plinio El Viejo refiere la fabricación de esmeraldas cóncavas, y Séneca describe concisamente el uso de lentes primitivas:

Las letras, por muy menudas y obscuras que sean, se ven muy aumentadas y claras por medio de una bolita de vidrio llena de agua…



jueves, 8 de octubre de 2009

Método para medir el volumen del gastro / A method for mesuring the gaster volume


Es frecuente encontrarse entre las obreras de una misma colonia de Plagiolepis pygmaea con individuos cuyo gastro está considerablemente dilatado (fenómeno conocido como fisogastria, que en algunas especies alcanza el grado de castas especializadas que funcionan como reservorios líquidos).

Para determinar la diferencia entre el volumen del gastro de las obreras fisogástricas y el de las normales, he ideado el siguiente método en el que cada gastro se asimila a un elipsoide (superficie generada por la revolución de dos elipses perpendiculares de ejes variables).

Primero, se hacen dos fotos de ambas hormigas, en vista dorsal y lateral, con la misma resolución y a la misma distancia focal.



Después, con un programa de retoque fotográfico (en mi caso Photoshop), se recortan los gastros, obteniéndose 4 imágenes.



A continuación, se abre cada una de ellas con el programa de análisis de imagen ImageJ. Con este software se convierten las imágenes a escala de grises, se las contrasta con el fondo y quedan listas para realizar mediciones sobre ellas. Así quedan los gastros antes de las mediciones:



Se activa ahora la aplicación de elipse ajustada al objeto, que mide, de forma automática, el eje mayor y el menor de cada elipse. La escala está hecha sobre el individuo no fisogástrico (1.6 mm). El grado de ajuste de las elipses puede verse aquí:



En la siguiente figura pueden verse las elipses combinadas en el espacio tridimensional. Cada gastro queda representado por dos elipses: una obtenida de la vista dorsal del gastro y la otra de la vista lateral.



Finalmente, con los datos de las mediciones en mm y aplicando la fórmula del volumen limitado por la superficie del elipsoide, se obtiene el volumen de cada gastro:

Gastro normal:
Eje mayor dorsal (2a) = 0,61
Eje menor dorsal (2b) = 0,52
Eje menor lateral (2c) = 0,36

Gastro fisogástrico:
Eje mayor dorsal (2a) = 1,65
Eje menor dorsal (2b) = 0,79
Eje menor lateral (2c) = 0,76

Fórmula del volumen limitado por el elipsoide = (4 x pi x a x b x c) / 3

Volumen del gastro normal = 0,06 milímetros cúbicos
Volumen del gastro fisogástrico = 0,52 milímetros cúbicos
Volumen gastro fisogástrico / Volumen gastro normal = 8,77

La conclusión final es que la minúscula obrera fisogástrica de Plagiolepis pygmaea puede dilatar el gastro hasta casi 9 veces más que las obreras sin fisogastria.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Dos mirmecólogos olvidados / Two forgotten myrmecologists


En la escasa tradición mirmecológica española –y mucho antes del comienzo de la investigación académica en la década de los años setenta del siglo XX– destacan dos figuras señeras cuyos estudios sobre las hormigas apenas son conocidos.

De un lado, en el siglo XVIII, José Celestino Mutis (1732-1808), que durante más de 20 años realizó numerosas observaciones sobre las hormigas legionarias y las cortadoras de hojas de Colombia. Se trata de un proyecto único para su época, que sitúa a Mutis como fundador de la mirmecología junto al francés Réaumur y al inglés Gould (ambos estudiosos de las hormigas europeas).

De otro lado, nuestro premio Nobel Santiago Ramón y Cajal (1852-1934), que entre 1917 y 1921 llevó a cabo numerosos experimentos y observaciones acerca del comportamiento y las capacidades sensoriales de las hormigas. El manuscrito inédito, con más de 200 hojas –muchas de ellas ilustradas con dibujos del autor– se conserva en el Legado Cajal de Madrid.


Mutis y Cajal

Remito, para más detalles, a dos artículos que envié a la web de la Asociación Ibérica de Mirmecología (AIM):

sábado, 3 de octubre de 2009

Pintor de hormigas / Ants' artist


En 1997 fallecía en Cuba, a los 43 años, el artista valenciano Capi Trillo. Había ido en busca de unas pequeñas hormigas azules, de menos de 4 mm, pertenecientes al singular grupo Macromischa (hoy incluido en el género Lepthotorax).

Las hormigas fueron una pasión artística para Capi. Las pintaba en los muros, en los suelos, las forjaba en hierro… Benicàssim está llena de ellas, al punto de constituir un símbolo de dicha localidad. La alcaldía rindió tributo al artista dedicándole un monumento.


Ilustración del artículo ¿Arte efímero? de Carmen Senabre, publicado en el número especial “Metafora I naturalesa. Capi Trillo” de la revista Octubre. Art i disseny, nº 2 (1999).

En 1995 Capi Trillo no dudó en adentrarse en los restos de un navío encallado en la costa de Fuerteventura, el "American Star". Un reportero de la Explorer Magazine dejó constancia de la misteriosa fascinación con la que Capi pintaba hormigas en la cubierta o en los diferentes salones y camarotes del barco (http://explorermagazin.org/amstar/tritre2_e.htm).


Capi, a la derecha (http://explorermagazin.org/).

En 2007 su hermano Leopoldo Trillo-Figueroa publicó un hermoso libro en su memoria: Un par de veces. Las hormigas de Capi. Cuentan que Capi ansiaba ser farero, y que trabajó como guarda del Parque Natural de las Islas Columbretes. Allí, frente a las aguas del mar Mediterráneo, reposa para siempre este hombre apasionado, pintor de hormigas.

jueves, 1 de octubre de 2009

Presentación / Presentation


Al hilo de las hormigas iré reuniendo en este blog algunas observaciones, historias y meditaciones. Muchas las he ido plasmando en el Foro de Lamarabunta.org, al que remito directamente en los links de la columna derecha.

Saludos.